viernes, 22 de julio de 2011

MA - LE - TAS

Esta palabra cada vez resuena con más fuerza y frecuencia dentro de la cabeza de mamá. Es que es atronadora: MA-LE-TAS, MA-LE-TAS. Porque se acerca el temido día en que mamá tendrá que ponerse a hacer las maletas para pasar todo el verano en San Vicente. Y ya ni siquiera son maletas para un mes... llevamos dos años volviendo ¡a mediados de septiembre!, justo para empezar el cole. Y las maletas de Galicia no son como las de Cádiz, no. Aquí tienes que meter ropa de abrigo también, y con más razón este verano, que todavía no se ha dejado ver (bueno, hoy parece que va a hacer sol todo el día; por fin). ¿Os acordáis del «problemilla» de mamá con las maletas? La pobre lo ha intentado todo y, lejos de haber conseguido dominar ese miedo irracional que la invade solo de pensar en una maleta o en montañas de ropa, este no ha hecho sino crecer.


miércoles, 20 de julio de 2011

Una dosis de cuentos

Hace mucho tiempo que no hablamos de cuentos, ¿verdad? Pues bien, hoy vamos a hablar de dos cuentos que no tenemos pero que sin duda ¡queremos!

Un beso antes de desayunar (Raquel Díaz Reguera, Lóguez)
Todas las mañanas antes de irse al trabajo, la madre de Violeta, mientras su hija aún duerme, le deja un beso sobre la almohada. Un beso azul en los días soleados, más azul todavía en los días nublados y siempre, siempre, un beso azucarado para endulzarle el desayuno.



Loles (Pintar-Pintar). Ilustrador: Julio Antonio Blasco (¡nos encanta!)
De pequeña Loles odiaba los libros y siempre borraba toda la escritura.
El caso es que un día se arrepintió tanto que quiso escribir todo lo borrado.
Compró cien libretas y una asignatura, cuatrocientos lápices, dos años en blanco y sacos de fruta.



Viaje en tren

El abuelo Manolo pensó que podíamos aprovechar un domingo para hacer nuestro primer viaje en tren. Fue muy emocionante. Fuimos a la estación, compramos seis billetes de ida y vuelta y allá que nos fuimos; destino: Santiago de Compostela. Como buenas viajeras, íbamos muy bien preparadas: cada una en su mochila un abriguito ligero (que nos sobró del todo), agua y algunas galletas. Además, llevamos el cuento Teo viaja en tren y durante el trayecto jugamos a ver si veíamos lo mismo que Teo. ¡Un túnel! ¡Vacas! ¡Otro tren! ¡Una carretera con coches!





En Santiago, callejeamos, comimos al aire libre, visitamos la catedral, tomamos un helado y ¡hala!, otra vez al tren que hay que volver a casita. Elenita no fue capaz de llegar a la estación por su propio pie... estaba agotada.


Ah, y ya en casa, atardeció así de bonito. Menudo día bueno, ¿eh?


martes, 19 de julio de 2011

Reyes Magos en junio

Los abuelos Pepe y Lola se han quedado sin ideas y ya no saben qué pedirles a los Reyes Magos para toda la prole (hijos y nietos)... Después del castillo hinchable del año pasado (acierto total; lo peor es desinflarlo y guardarlo después, pero eso no nos toca a nosotros), es que ya no saben qué otra cosa del mundo podría hacernos más ilusión. Así que este año, como todavía no se había inventado un pony de verdad pero desmontable, por ejemplo, nos regalaron un «valepor» un viaje todos juntitos, que hemos canjeado este mes de junio. Pasamos un fin de semana estupendo, en amor y compañia, en Ribadesella (que es donde mamá y su familia veranearon toda la vida antes de que la fortuna los arrastrara a tierras gallegas). Ocupamos la casita El Carmen casi entera (y menos mal que las habitaciones libres se quedaron sin ocupar y estábamos solos). Paseamos, jugamos en la playa, buscamos tesoros en los troncos de los árboles, vimos huellas de dinosaurio, comimos como tiburones, perseguimos cisnes salvajes... lo pasamos en grande.








Y llegó junio

Y nos encontramos un mes plagado de fiestas, de planes, de viajes... Empezamos con la función de ballet, que sin duda nos sirvió para demostrar a los papás presentes todo lo que habíamos aprendido durante el curso. Por fin pusimos en escena, uno detrás de otro, todos esos pasos sueltos que habíamos practicado tantas tardes por el pasillo de casa. «Flex, estiro... flex, estiro...». Las profes R y P trabajaron muchísimo para montar una función que hilaba una coreografía con la siguiente; el hilo conductor: Alicia en el país de las maravillas.

Todas lo hicimos fenomenal y nos apludieron hasta tener las manos doloridas.

lunes, 18 de julio de 2011

¿Por dónde íbamos?

Bueno, tras mucho meditar acerca del futuro de este blog, mamá ha decidido que podemos seguir con él... por ahora. Sigue empeñada en mantener actualizado este diario gráfico de nuestra niñez, aunque empieza a plantearse alguna duda relacionada con la publicación en línea, accesible al mundo entero, de nuestras fotografías. Que no se ofenda nadie, ¿eh? Hasta ahora solo hemos recibido comentarios cariñosos de mamás con los mismos intereses y aficiones que la nuestra, pero nunca se sabe... Al tratarse de NUESTRO diario, la inclusión de fotos NUESTRAS en él es casi obligada por definición. Para mamá, un blog de sus cosas, con fotos manipuladas o cortadas para que no se nos vea, no tendría ningún sentido. ¿Qué opciones tenemos? ¿Podemos hacerlo privado o eso es un lío a estas alturas? ¿La abuela Lola sabrá apañárselas para poder seguir viéndonos? En cualquier caso, todas estas decisiones tendrán que esperar al final del verano. Ahora, nos pondremos un poco al día para que en nuestra crónica infantil no haya una laguna de tres meses... porque en estos tres meses hemos hecho mil y una cosas, no creáis.

El mes de mayo fue el mes de las flores y flores hicimos. De fieltro y alambre; fáciles, fáciles. En la fiesta de las flores que celebramos en el cole de Elenita, también había flores por todas partes. Cómo nos gustan las flores.



En mayo hizo un tiempo que para este mes de julio hubiéramos querido (¡NO DEJA DE LLOVER!; menudo veranito). Menos mal que aprovechamos para ir a San Vicente algún fin de semana... No podéis imaginar lo bien que se estaba en la playa a última hora de la tarde... cuando las sombras son así de alargadas...




Y para terminar este resumen del mes de mayo, mamá por fin colgó los marcos de fotos en su habitación, frente a la cama y junto a los grabados de Ana Ventura de los que os hablamos hace... ¿tres años ya? Ha elegido una foto de cada una de nosotras con un par de meses (recién nacidas éramos menos fotogénicas), ocho meses y un año y medio... la cuarta es del verano pasado y elegirá una nueva de cada verano que venga. Además, se decidió a ordenar por fin (que ya hacía falta) la habitación que hace las veces de despacho, tendedero, trastero, cuarto de bicis y mil cosas más. Tiró montañas de papeles y otras cosas que había atesorado con el pasar de los años... se resistió un poco; «basta que las tire hoy para que las necesite mañana...». Tuvo la mesa despejada algo así como una semana pero bueno, ya sabéis que mamá padece horror vacui, que significa miedo al vacío, y hemos comprobado que es una enfermedad incurable.



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