domingo, 6 de febrero de 2011

¿QUECA YO?


A mamá no le importa demasiado que la (¿o es le?) despierte en mitad de la noche para pedirle agua solo por una razón: le encanta verme sentadita en la cuna medio dormida, con todo el pelo en la cara y agarrando el vaso fuerte con las dos manos... El paso evolutivo que consiste en dejar de sujetar el vaso con las dos manos para utilizar solo una no aparece en ninguno de esos diagramas ilustrados del desarrollo del bebé que mamá mira distraídamente en la sala de espera del pediatra... «A los tres meses SU BEBÉ DEBERÍA ser capaz de mantener la cabeza erguida... A los seis, SU BEBÉ DEBERÍA ser capaz de darse la vuelta solo sobre una superficie plana...». Al principio, con Lola, mamá todavía daba algo de crédito a todos estos SU BEBÉ DEBERÍA pero cuando vio que Lola iba a su aire, muy adelantada en unas cosas y tan retrasada en otras, optó por ni siquiera saber qué se consideraba «la norma general»; porque lo que estaba claro es que ni Lola ni ningún otro niño iría por la vida con la cabeza colgando, ¿verdad? En fin, que volviendo a lo de beber con una mano, mamá piensa que a lo mejor, con un poco de suerte, no es en realidad un hito obligado del crecimiento del niño... De hecho, ahora que lo piensa, cree que beber con una mano pertenece más bien al capítulo de los buenos modales y la educación. Entonces, hasta que se vea obligada a enseñarme que no puedo coger el vaso y beber como hacen los monitos, mamá me seguirá dando agua en plena noche con una sonrisa.

La otra noche, a la una y media exactamente, mientras yo apuraba hasta la última gota del vaso de agua (¿qué había cenado que me dio semejante sed?), mamá me miraba y supongo que sonreía. Después de arroparme y darme un beso se despidió: «Es que eres una muñeca».

Media hora más tarde volví a llamar a mamá y esta vez fue ella quien, de camino a mi cuarto, se preguntó: «¿qué ha cenado esta niña que tiene semejante sed?». Sin embargo no era agua lo que quería; tenía que dejar algo claro antes de dormirme otra vez: «Queca no... ¡YO ENENA!».

2 comentarios:

  1. Anónimo10/2/11 2:37

    Todavía estoy imaginándome a Lola con la cabeza colgando...
    Ele.

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  2. Ele, no sé por qué pero hay cosas que escribo que sé perfectamente que te van a hacer reír... Yo también me la imagino...

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