jueves, 28 de octubre de 2010

Hoy puede ser un gran día...

o mañana, a lo sumo.

La tía Analita acaba de enviarnos esta foto, en la puerta de casa, caminito del hospital. Seguro que está nerviosa y cansada y dolorida y asustada... Pronto se le pasarán todos los males. No queda nada para ver la carita de Olivia...


¿Os habéis fijado? El hada Mela también va al hospital prendida en la maleta. Cómo no, nos ha hecho muchísima ilusión.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Un juego para una enfermita

Al principio, cuando me dijeron que estaba malita y pude comprobarlo por mí misma, no me importó nada. Pues muy bien, así podré quedarme unos dias en casita, sin ir al cole, y hacer mil cosas... como ver dibujos como una abuelita, con mantita y escabel...


Después de una semana gastroenterítica, ya no quería hacer nada y todo me aburría, así que le dije a mamá: «vale, ya no quiero estar mala; quiero ir al cole».


Mamá me dijo que las cosas no son siempre como uno quiere... ¿Y por qué no? Y entonces me propuso otro juego: por una lado pintaremos algo como es en realidad y, por el otro lado, como nos gustaría que fuera. Y eso hicimos...

Aunque los pollitos de toda la vida, todos amarillitos, nos parecen amorosos, los pollitos piratas de mil colores son mucho más divertidos, ¿verdad?


martes, 26 de octubre de 2010

Súper B

Mamá no es nada dada a tener ídolos ni héroes (aparte de Don Quijote, pero esa es otra historia). Sin embargo, sí siente profunda admiración por muchas personas, por motivos muy variados, y una de esas personas es Súper B.

Mamá tiene una prima que se llama Bárbara. B tiene exactamente la misma edad que mamá, crecieron juntas porque además de primas eran casi vecinas, las dos se casaron con «forasteros» (como diría alguna bisabuela), las dos accedieron a dejar atrás familia y amigos (B se fue a Logroño, mamá a La Coruña), las dos tienen a sus mamás bien lejos, las dos tienen hijos, bueno hijas. Las hijas de B son tres: Lucía, Carlota y Bárbara, de seis, cinco y dos años... B y mamá son autónomas y trabajan desde casa. B es ¿editora cartográfica*? y entre curva de nivel y 0899-Talud o 4523-Acera también tiene que poner la lavadora, abrir la puerta al del gas e ir a la guarde a buscar a B... Súmale el ballet de L, el judo de C y la natación de todas... Pero ella puede con todo y a mamá eso le pasma, sobre todo esta temporada que tenemos una mamá-olla-a-presión. B puede con tres y le sobran fuerzas y ganas... Tanto es así que ayer supimos que ¡viene el número cuatro! Desde hoy, para mamá es súper B2.

Ser tan Súper B y súper J (no nos olvidemos de él) tiene premio:

¡ES UN NIÑO!


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B rotula mapas cartográficos, por resumirlo muy mucho. De estudiante, mamá se ganó su primer sueldo haciendo lo mismo durante un verano en la empresa familiar (tenemos una familia de topógrafos, ¿os lo habíamos contado?) y con ese dinerito se compró su primera cámara de fotos réflex.


lunes, 25 de octubre de 2010

«Pero ¿qué ven mis ojos?»

Esto es lo que pensó mamá cuando, extrañada de que no hubiéramos entrado en el despacho durante la última media hora, vino a ver qué pasaba y se encontró con que celebrábamos ―en un silencio inusitado― una merienda improvisada a la que habíamos invitado a todos los muñecos de la casa.

En casa de los abuelos Pepe y Lola han vivido dos perros: Póker, que durante 18 años fue el perrito faldero de la abuela Lola, y Pizco, que lleva casi doce años persiguiendo al abuelo Pepe allá donde va. Nuestro perro Chimo no es el perrito faldero de nadie... él va por libre... Así que, a falta de perrito faldero, hemos decidido ser «niñas falderas» de mamá y «niñas pantaloneras» de papá. No podemos hacer nada solas. Papá, quiero pintar. «Vale, Lola, pero a mí no me apetece pintar, ¿eh?». Ah, pues entonces me miras [y no haces otra cosa que mirarme]. Mamá, quiero hacer plasti. «Vale, Lola, pero ahora tengo cosas que hacer y no puedo hacer plasti contigo, ¿vale?». Pues entonces no quiero... Y así con todo. Mamá se pregunta qué puede hacer ella para conseguir que nos entretengamos solas un rato... sin pelearnos. Su objetivo no es nada ambicioso: quiere poder entrar en el baño, por ejemplo, sin tenernos a las dos ahí, muy sentaditas y atentas.

domingo, 24 de octubre de 2010

Mmmm...


Las niñas de esta casa somos «las tontas de la sopa»... mamá la primera. Nos gusta tanto, tanto, tanto que hasta desayunaríamos sopa, si nos la dieran... Cuando hay sopa para cenar, yo siempre repito, incluso después de la leche... Y Elenita, con lo mal que come, no hace ni medio asco a un plato de sopa humeante... Mamá y papá han decidido desmenuzar en su sopita todo lo que no come de otra forma: pescado, pollo, huevo... Yo ceno dos platos; Elenita, un plato único pero potente: sopa de pescado, sopa de pollo, sopa de huevo...

Seguro que Mafalda nunca llegó a probarla...




viernes, 22 de octubre de 2010

Respirar hondo

Mamá sabe que es feliz, que tiene los mejores padres del mundo, un marido que no se merece, unas hijas que llenan de alegría su corazón, unos hermanos que son parte de ella misma y unos amigos que no pueden ser mejores... Vive una vida bonita, tranquila y plena, llena de momentos irrepetibles que atesorará para siempre; por suerte, tiene un trabajo que le gusta y llena... Todo eso lo sabe perfectamente y no lo cambiaría por nada... Dicho esto, a veces tiene días (o ratos) en los que le gustaría cerrar los ojos, respirar hondo y abrir los ojos para encontrarse en otro sitio... muy lejos... ella sola... Hoy es uno de esos días. Ha respirado hondo con los ojos cerrados y, al abrirlos de nuevo... nada, seguía en casa, en pijama delante del ordenador... Entonces ha corrido a buscar algo, se ha sentado de nuevo, ha respirado hondo con los ojos cerrados y, al abrirlos, esto es lo que ha visto...


Hasta allí se ha ido y allí se ha sentado un rato, respirando muy despacito... más despacito... esta vez, con los ojos bien abiertos. Ya ha vuelto y se encuentra mucho mejor, gracias.

La foto la hizo ella hace casi 15 años... La guarda en papel, en un viejo sobre de cartón en el que escribió hace mil años, con letras grandes, «Mis fotos favoritas». Es el abuelo Pepe leyendo el periódico en un peñasco de Machu Pichu. ¿Os imagináis un lugar mejor para leer el periódico? [Aunque pensándolo mejor, tal como está el mundo, ahí sentado debería estar prohibido leer ningún periódico]. Y a vosotros, ¿dónde os gustaría aparecer al abrir los ojos? Mamá dice que puede adivinar por lo menos una respuesta, ¿verdad sherpa?

jueves, 21 de octubre de 2010

Todas somos princesas

Ya sé que llevamos casi una semana calladitas pero es que no nos hemos librado del ataque inclemente de ese virus estomacal que desembarcó en La Coruña hace unos días y campa a sus anchas por la ciudad... Papá es el único que ha sabido esquivarlo, porque papá es más alto y lo ve venir de lejos... De todos modos, tampoco hay grandes novedades... Mamá no ha hecho fotos y nosotras ―por eso de estar algo pachuchas― tampoco hemos hecho nada gracioso, ni divertido, ni digno de reflejar aquí...


Así que hemos pensado hablar sobre un libro/cuento que nos encanta: Princesas olvidadas o desconocidas. No es un cuento para leer seguido... es más bien para hojear... una y otra vez. Ahora hacia adelante... Después hacia atrás... Las princesas reunidas en este álbum son las que no caben en el álbum de las princesas de siempre, las que todos conocemos... Y precisamente por eso estas princesas desconocidas nos gustan mucho más: porque no las conocemos, porque no salen en la tele, porque no han vendido sus derechos de imagen para verse al día siguiente estampadas en lapiceros, bolsitos, braguitas, paraguas... porque son las princesas reales... como nosotras.


Durante estos últimos años, cada vez que mamá ha mirado el libro nos ha encontrado parecidos con una princesa o con otra... No ha tenido más remedio que llegar a una conclusión: nuestra personalidad es la suma de un poquitín de cada una de ellas...

De bebés, éramos clavaditas a Blandina, cuya máxima en la vida es «dormire bunus est»; ahora, cada vez nos parecemos más a Farragosa, que «charla como una cotorra, es difícil seguirla, no para, habla de lo que sea, mucho blablablá, mucha verborrea»; las dos tenemos mucho de Caprichosa que, «mimada con frecuencia, no duda en exigir lo imposible: nieve en pleno verano, sombra en el desierto, arándanos en enero». Elenita se parece a la torpe Katapum que, además de ser torpe, «pasa enfurruñada una parte del día y el resto lo emplea en idear planes para escaparse». Yo me parezco a Deletrea de Eritrea, que «sueña con días divididos en capítulos a los que ella podría poner título». ¿A cuál os parecéis más vosotras?

A mamá le parece un libro que consigue inevitablemente que cualquiera que lo lea se sienta una princesa... [mmm, ¿los niños también?]. Un regalo estupendo para cualquier princesa [grande o pequeña] de vuestra vida que, por lo que sea, haya olvidado que nació princesa y necesite que alguien se lo recuerde.

Y ya os hablaremos de otros libros de Philippe Lechermeier que también tenemos y que nos gustan igual o incluso más.

viernes, 15 de octubre de 2010

Mamá en La casita de Bebybo

Mamá lleva un montón de tiempo pidiéndonos [por favor, por favor] si puede «robarnos» un ratito el blog para hablar un poco de nosotras, de papá y de ella misma. Ante nuestra perenne negativa ha aceptado la invitación de Beby, desde su blog La casita de Bebybo, y allá que se ha ido por un día. Mamá ha aprovechado que Beby le ha dejado este rinconcito y ha contado todo eso que no puede escribir aquí (por lo menos, no en primera persona) porque este blog es nuestro espacio exclusivo. Beby se parece mucho a nuestra mamá (aunque ella cose de maravilla). La casualidad ha querido que sea coruñesa, de manera que seguro que algún día nos conoceremos. Mamá opina que, aunque es posible llegar a conocer a las personas a través de lo que escriben y muestran en un blog, por ejemplo, es mil veces mejor tomarse un cafetín o unos vinos, ¿no creéis?

Para los que venís de la casita de Bebybo, tenemos una primicia: por fin encontramos un posible final* para nuestro cuento... El argumento se resume en que, harto de tanto queso, el rey ratón despide al cocinero real y manda ir a buscar al mejor chef de toda Francia, que resulta ser un perro. Quiere probar el plato más suculento que el chef sea capaz de crear... la única condición es tajante: no puede tener ni una pizca de queso... El perro cocinero francés se vuelve loco, revuelve la cocina de arriba abajo, desempolva su libro de recetas y nada... Como todo francés que se precie, ¿cómo no echar mano de un buen cammembert, brie o roquefort? Y por fin, después de 21 páginas...

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* ¿Alguno de vosotros sugiere un final mejor? No nos convence del todo... Yo voté por que le sirviera en el plato un «GATO a la naranja» (o Chat à l'orange, en francés, que suena mejor), pero mamá dijo que no, que eso era demasiado...

jueves, 14 de octubre de 2010

Que abras la boca

Al primo Rodri le encantan los monstruos de todo tipo; colecciona monstruos, pinta monstruos e incluso a veces hace el monstruo y da mucho miedo... La tia Laura había comprado un libro de manualidades monstruosas (y otro de manualidades rosas, para Laia) y nos enseñó una tarjeta chulísima que habían pintado... Pero algo había ido mal y no había conseguido que el monstruo abriera la bocota como en el libro... La verdad es que la explicación no era del todo clara pero, después de un rato dando vueltas y más vueltas a un trozo de papel, por fin conseguimos que el monstruo nos enseñara esos dientes... De vuelta a casa, como no podía ser de otra forma, quisimos nuestras propias «tarjetas bocazas» y aquí están... Mirad, mirad... ¿A quién se ha comido este monstruo?



Son muy fáciles de hacer y
este vídeo nos enseña el proceso completo paso a paso... La señora habla en inglés y muy rápido pero no importa porque más vale una imagen que mil palabras (sobre todo si son mil palabras en inglés)...

lunes, 11 de octubre de 2010

¿Quién vive ahí?

¿Os suena esta casita?




PISTAS:

Tiene mucho ventanal y una estantería abarrotada de libros y otras mil cosas...
Tiene una chaise-longue marrón que sólo utiliza el perro de la casa (es el único perro del mundo con una chaise-longue en propiedad)
Tiene un sofá al que han tenido que poner una tela porque dos niñas pequeñas se han encargado de ello...
Tiene un mantel de plástico rojo de lunares blancos que se compró para ponerlo cuando las niñas hicieran plastilina y pintaran con témperas, pero que ha acabado puesto de por vida...
Tiene una mecedora naranja...
Tiene violetas moradas y rosas...
Tiene un reloj de mesa regalo de un abuelo...
Tiene muchas plantas...

¡SÍ! Es nuestra casita...


Lo hemos pasado en grande haciendo esta reproducción de nuestro salón... Aunque es pequeño, como el resto de la casa, a nosotras nos parece muy acogedor...


viernes, 8 de octubre de 2010

«Mamá, quiero un móvil»

Y a mamá casi le da algo...

Tranquila, mamá. No te asustes... «Quiero un móvil de broma, como el que me hiciste cuando era pequeña y que ahora me ha robado Elena... Pero tiene que ser mediano, porque yo sigo siendo mediana ¿o no?». ¿Os acordáis de
esto? Me costó un poco entenderlo pero ya lo tengo dominado...

En fin, que con ese encargo he dejado a mamá esta mañana... Después de la entrega de hoy, se ha puesto manos a la obra... Esta vez, como tenía que ser más grande (mediano, para ser exacta), en lugar de Fimo ha utilizado esa arcilla natural que es de color blanco y que no necesita cocción... Con un poco de suerte, cuando llegue del cole ya estará seco y ¡podré pintarlo como yo quiera!


Y, cuando esté listo, pienso personalizarlo con mil pegatinas, como hice con el de mamá... menos mal que ella es también un poco así y le encanta...


jueves, 7 de octubre de 2010

PUES VA A SER BALLET...

Papá y mamá nunca han sido partidarios de sumar a nuestra jornada escolar otras actividades con el único fin de formar futuras violinistas, gimnastas o bailarinas... Sin embargo, la necesidad obliga y, este año, no han tenido más remedio que apuntarme a actividades paraescolares (extraescolares en Madrid) cuatro días a la semana. Mamá se consuela pensando que la jornada escolar de mi cole no es tan dura... y que ella NECESITA que su jornada laboral lo sea un poco más... Con mi horario, apenas saca cuatro horas para trabajar y así no puede ser...

El caso es que dieron mil y una vueltas a las distintas posibilidades, que tampoco eran muchas teniendo en cuenta que la oferta era muy limitada (los viernes coinciden todas las actividades que podían interesarme). Al final, decidieron que el teatro me vendría muy bien: «es tan tímida que ayudará a que se abra y pierda la vergüenza...». Perfecto, entonces marcamos (X) DRAMATIZACIÓN, lunes y viernes. Las demás opciones disponibles una vez tachados los lunes y los viernes eran: fútbol, música y movimiento, juegos y manualidades... «Pero qué mal lo han hecho», repetía mamá. Al final, marcamos (X) MANUALIDADES, martes y jueves, por marcar algo...

El viernes pasado era el primer día de paraescolares y, cuando mamá me recogió en el cole y me preguntó qué había hecho el primer día de teatro, yo contesté: «teníamos que poner los pies así, juntitos, y subir las manos así, encima de la cabeza». ¿En teatro? «No, mamá, he ido a ballet».

De todos los niños de 2º y 3º de infantil (alrededor de 150), yo era la única apuntada a Taeatro y, claro, han tenido que suprimir la actividad... Ahora hago ballet... así, con los pies juntitos.


Hemos hecho este recordatorio para no hacernos un lío los primeros días...

miércoles, 6 de octubre de 2010

ma dri gal

Ayer, de pura casualidad, mamá aterrizó en flor de papel, el blog de una ilustradora argentina que anunciaba la publicación de un nuevo libro... Después de varios enlaces, llegamos hasta la página de la colección ma dri gal. Se trata de una colección de pequeños libritos acordeón... ¡para imprimir y montar en casa! Incluso es posible montar una cajita de papel donde guardarlos todos. Nos pareció una idea estupenda. Los madrigales son pequeñas composiciones poéticas de tema generalmente amoroso (aunque éste no es el caso). Nos ha encantado la sencillez tanto del texto como de las ilustraciones y, aunque algunos nos gustan un poquito más que otros, todos ellos ya descansan en la carpeta «Para imprimir» del ordenador de mamá, a la espera de hacer un viaje a una impresora decente.


CONTAR

Es como contar hasta diez
con los dedos,

y después hasta cien, de diez en diez,
con los dedos,

y después hasta mil, de cien en cien,
con los dedos,

y así hasta llegar a números
para los que no tenemos nombre,
aunque sí dedos.





martes, 5 de octubre de 2010

Un reencuentro, pingüinos, una pitufa entre princesas y un 6-1

Este año hemos viajado muy poco a Madrid... Papá y mamá, que hasta ahora no eran nada perezosos para estos viajes, últimamente ponen más pegas para mover a toda la familia (perrín incluido) para dos días. Dicho esto, en el último mes hemos ido ¡dos veces! Esta vez el motivo del viaje era que mamá tenía una comida con los compañeros y profesores de la universidad a la que no podía faltar. Hacía doce años que no veía a muchos de ellos y se lo pasó más que bien. Como suele suceder cuando la compañía es la mejor, la comida se alargó... Tuvo oportunidad de disfrutar del atardecer madrileño desde la terraza de El viajero, con un mojito en la mano y con vistas sobre la basílica de San Francisco el Grande y el barrio de La latina...





Mientras mamá rememoraba viejos tiempos entre risas y achuchones, papá y nosotras pasamos un día de sol fantástico en el zoo. La logística falló un poco y la comida consistió en galletas y zumo, pero eso es lo que tiene la aventura y la improvisación.



El domingo le tocaba día libre a papá, que fue a conocer la nueva casa de la tía Ana y a pasar una tarde de fútbol con algunos amigos de La Coruña... Seguro que no les hizo mucha gracia ir al Bernabéu a ver ese 6-1... Mientras, nosotras nos refugiamos en casa de la tía Laura (los abuelos están de viaje) y nos hartamos de primos, en el MEJOR sentido de la palabra. Nos disfrazamos, jugamos a peluqueras, a profesoras, a princesas, leímos cuentos, vimos dibujos... hasta nos bañamos ¡los cinco juntos!








viernes, 1 de octubre de 2010

Jornada completa

Hoy es 1 de octubre y, vaya por Dios [gracias a Dios, corrige mamá], hoy empieza la jornada escolar completa... Hasta hoy salía del cole a las tres, de manera que papá o mamá, quien viniera a buscarme, llegaba con la comida en la boca, como aquel que dice. Uf, no sé vosotros pero yo ya echo de menos esos días de verano, de mar y de playa, de paseos y de helados, de cubos y palas y de castillos de arena, de conchitas y estrellas de mar, de primos y de abuelos y de tíos y de amigos...







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