jueves, 28 de enero de 2010

A propósito de Gloria Fuertes

De pequeñas, mamá y las tías tenían un libro de poesía de Gloria Fuertes. Su poema favorito, del que se acordarán tooooooda la vida, (dicen que) era así:

Estaba jugando con la comba de mi hermana.
Vino mi hermana y la torta me llevé.

Yo no me lo creo del todo... ¿cómo va a ser así y ya está? Pero ¡si ni siquiera rima! Tía Laura, tía Ele, ¿es verdad?

miércoles, 27 de enero de 2010

30 de enero: día de la PAZ


SOLO TRES LETRAS
(Gloria Fuertes)

Solo tres letras, tres letras nada más,
solo tres letras que para siempre aprenderás.
Solo tres letras para escribir PAZ.
La P, la A, y la Z, solo tres letras.
Solo tres letras, tres letras nada más,
para cantar PAZ, para hacer PAZ.
La P de pueblo, la A de amar
y la zeta de zafiro o de zagal.
(De zafiro por un mundo azul,
de zagal por un niño como tú).

martes, 26 de enero de 2010

TATAS & TELLAS


En el súper compramos galletas; en casa hacemos TATAS & TELLAS.

Los Reyes Magos nos han traído sendos kits para hacer «cuquis» artesanas en casita. Cada una de nosotras tiene sus propios rodillo, pincel y cortadores. ¡Mamá también! Parece que nos apuntamos a todas las modas porque, estas Navidades, en todas las tiendas vendían un kit infantil para hacer galletas. Nos ha encantado el regalo, que estrenamos uno de estos domingos lluviosos que no teníamos nada mejor que hacer. El kit incluía colorantes que, en el caso de las «tatas & tellas», tienen que ser sólidos para no cambiar la textura de la glasa. Sí, sí, la glasa... si es que el mundo de las «cuquis» es casi una ciencia exacta... Hemos investigado en Internet hasta encontrar una receta fácil que nos gustara y hemos conseguido galletas así de bonitas.




A Elenita y a mí no nos convencen mucho. Son tan bonitas que nos apetecen pero, después de mordisquearlas un ratito, se las damos a Chimo, que se está poniendo las botas.



Por cierto, «tata» es como Elenita dice galleta y «tella» es como lo decía yo cuando era «quequeña».

lunes, 25 de enero de 2010

Madrid - La Coruña

El viaje de vuelta fue un poco menos pesado. Dormimos bastante y no dimos demasiada guerra. Estábamos agotadas de tanto trajín y primos y castillo...



Por cierto, de la estancia en Madrid nos falta la celebración del cumple de la prima Laia. Lo pasamos fenomenal, como siempre. No teníamos batería en la cámara y por eso no hay fotos... por ahora; estamos esperando a que la tía Laura nos mande alguna.

Mmm... ¿a qué venía yo?

¿No os pasa a veces que vais a hacer algo y se os olvida y, para acordaros de qué era, tenéis que volver al sitio exacto donde lo pensasteis por primera vez? A mamá le pasa muy a menudo últimamente... Anda toooodo el día despistada y se olvida de cosas que son básicas (que os cuente si no lo que pasó con la taza que metió en el micro para hacerse un poleo... ¡SIN AGUA!). Pues el viernes ocurrió que mamá estaba pensando en hacer algo importantísimo y se le olvidó. Mientras trataba de acordarse yo arrastraba la banqueta de la cocina y gritaba pidiendo una galleta.
- Lola, cielo, deja de hacer eso.
Me lo repitió hasta tres veces de buenas maneras... (ya sabéis, con las madres, «por las buenas lo que quieras; ahora por las malas...»). Mientras, cada vez más nerviosa, seguía intentando acordarse de eso tan importante que tenía que hacer.
- Lola, al final te voy a dar un azote.
Así que me senté «canquila» en la banqueta a esperar. De repente, mamá dijo en voz alta:
- ¿Qué tenía que hacer yo?
Y yo se lo recordé:
- Darme un azote.

Y se hizo la luz

¿Os hemos dicho que, durante la semana que pasamos en Madrid, no dejó de llover? Pues eso, que parecía La Coruña de lo que llovió... Es que no pudimos ni dar ese paseíto por la plaza Mayor... El último día, mamá y papá decidieron ir ellos solos a dar una vuelta... Ellos solos, sin carrito ni niña con paraguas a dos por hora... Hicieron algunas compritas por la calle Fuencarral y, por fin, cuando volvían a casa (mamá al volante)... SE HIZO LA LUZ. ¡Qué tarde las encienden! Será para ahorrar pero por poco se las pierden... Desde el coche vieron la decoración navideña de parte de la cuidad: la Gran Vía, Callao, Plaza de España y Princesa... Y vuelta a casita...




viernes, 22 de enero de 2010

Una tarde en el teatro

Parece el título de una película de «Los hermanos Marx», pero es una historia de los primos Ponte. El lunes 28, día de los «santos inocentes», la «santa» e «inocente» tía Inés reunió el valor suficiente para llevarnos a ver una obra de teatro a los cuatro primos mayores: Jimena, Rodri, Diego and me. Ella sola con los cuatro, en pleno centro de Madrid... lloviendo. Primero nos llevó a merendar a una cafetería y después entramos a ver la obra. Mi reseña: «Había un pingüino y un león y un regalo». Es todo lo que he querido contar a los que no asistieron a la representación (leáse, papá, mamá y Elena). Mientras esperamos la crónica de la única adulta responsable presente, mamá ha indagado hasta encontrar algo en Internet. La obra se titulaba «Vaya regalo» y, según el cartel, parece que efectivamente había un pingüino y un regalo. ¿Dónde se habrá metido el león?


A la pobre tía Inés le faltaban manos para controlarnos, no digamos para hacer alguna foto. Con todo y con eso, consiguió hacer un par con el teléfono.


Ah, mientras todo esto pasaba, mamá aprovechó para comer con sus amigas Vane y Elena. Muy bien, mamá... de vez en cuando tienes que tener tus horitas de asueto...

EN NOMBRE DE MAMÁ Y EN EL MÍO PROPIO, ¡GRACIAS TÍA INÉS!

Fechas para reunirse con los amigos

Y eso hicimos. El sábado 26 de diciembre, en plena resaca de turrón, fuimos a comer con los amigos de San Vicente y pasamos la tarde con Guille, el noviete de Elenita. ¿Habéis visto cómo se miran? Bueno, pues yo en medio de los dos, de sujetavelas... que son muy jóvenes para ir en serio... ¿Os acordáis de Guille? Os lo hemos presentados dos veces: aquí como un amigo y aquí como novio oficial (hey, cómo me está gustando esto de los «flashback blogueriles»).


Navidad

El día de Navidad, ¡menuda sorpresa! Y es que como esta familia (en la que hemos ido a caer) nunca había recibido la visita de Papá Noel, pues que viniera este año a casa de los abuelos Pepe y Lola nos ha hecho mucha ilusión. Nos ha traído algunos regalos a cada uno...




... y un regalón para todos: ¡un castillo hinchable gigante! Hacía un frío pelón pero no pudimos resistirnos a saltar y saltar durante un rato largo (que se les hizo mucho más largo a los papás que nos miraban desde fuera, una que yo me sé con una taza de café calentándole las manos).


Por la noche, cuando la tía Laura recogía para irse a su casita, hizo la broma de llevarse a «mi hermana» metida en la maleta... Y esta vez, yo que normalmente sigo esas bromas, me lo creí del todo y lloré mucho.






Más Nochebuena buena

Menuda noche larga... después del aguinaldo hubo baile y, como todos los años, se abrió con el Limbo Rock. En esta familia somos animales de costumbres: compota de pera, casaditos, aguinaldo y Limbo Rock... Y que nadie nos cambie el orden. Pero mirad, mirad... echad una ojeada a nuestra intimidad «nochebuenera».



Una vez que los pequeños nos fuimos a dormir y algunos mayores se retiraron a descansar, la noche siguió durante mucho más rato... A los de siempre, les dieron casi las seis... Más baile, chistes... y la foto con sombrero, ¡cómo no! Si alguien no sabe de qué va lo de los sombreros, que haga clic aquí.


Es verdad, tenéis razón... Nos os hemos contado quién es el chico nuevo... Con el frío que hacía esa noche, la familia loca al completo salió a la calle con sombrero y todo para «raptar» a un amigo de Blanca, que finalmente accedió a entrar en casa porque el pobre veía que si no nunca saldría de allí. Si no puedes con el enemigo, únete a él. Así que se hizo la foto y se fue un poco asustado.

miércoles, 20 de enero de 2010

Una buena Nochebuena

En Nochebuena, como tenía que ser (y no era desde hace algunos años), volvimos a reunirnos casi todos los Catena. Faltaron únicamente los de Málaga y el tío Jaime & family y los echamos de menos un montón. ¡Qué bien que lo «pasemos»! Como en los viejos tiempos, tres mesas (para grandes, medianos y pequeños). Y es que nos reunimos 20 adultos (contando hasta el primo Álvaro) y 7 nenos. Más de uno pensó: «Alvarito adulto... cómo pasa el tiempo». Desde aquí queremos pedir a los presentes que, si existen fotos de la cena, se las manden a mamá, por favor.

Como no podía ser de otro modo, hubo villancicos y aguinaldo (eso nunca dejó de hacerse). Este año, Paula abandonó el grupo de los «cantantes» para pasar a formar parte del cada vez más numeroso grupo de los «tiradores». Menos mal que la nueva generación es numerosa... Como siempre, empezamos un poco tarde y los más pequeños ya empezábamos a tener sueñito... Algunas ni siquiera llegaron a «y sobre campana tres». Pobre Claudia... ¿cómo pudo dormirse con todo ese alboroto?




La función de los «tiradores» no se limita a tirar pasta (y este año Gormitis, mascotas y cromos para los más pequeños). También cantan mientras tiran (y se estiran), por supuesto.


Y es que el coro navideño «Los Catenitas» suena así de bien...


Y para terminar... reparto de beneficios...
Unos, monedas y billetes (¿para qué los querrán?)...

Y los más suertudos, montones de muñequines
(Rodri, no llores, los Gormiti hay que repartirlos...)

martes, 19 de enero de 2010

Primos segundos

Menudo lío tengo. Estas Navidades he descubierto que tengo muchos más primos de los que yo siempre había creído. También existen los «primos segundos»... Y yo sin enterarme. Pues de esos primos tengo un montón... por todas partes... ¡hasta en Francia!

El día que viajamos a Madrid, a pesar de la nieve y todo, llegamos justo a tiempo de ir a casa de los «abuelos Ana y Paco»* para celebrar el cuarto cumpleaños de nuestra prima segunda Carlota. Lo pasamos en grande entre primos, primos segundos, tíos abuelos, etc.



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* El lío es más lío todavía cuando mamá dice «tíos Ana y Paco». ¿Son nuestros tíos pero abuelos de Carlota? Pues como eso sí que no me entra en la cabeza, yo les llamo abuelos Ana y Paco (porque además, ya tengo una tía Ana).

lunes, 18 de enero de 2010

La Coruña - Madrid

Son tantas cosas y tenemos tan poco tiempo... que tendremos que hacer un ejercicio de síntesis, aunque nos cueste mucho. Mirad a qué alturas del mes de enero estamos y todavía no hemos empezado a contaros nuestras vacaciones. Por eso es mejor no bloquearse y empezar poquito a poco.

El viaje de ida a Madrid fue un poco pesado. Toda Castilla estaba nevada y, aunque no nevó en el camino y lucía un sol espléndido, la carretera estaba algo peligrosa y había que ir despacito. Menudo aburrimiento... el viaje se nos hizo eterno a todos... Y papá y mamá llegaron con dolor de cabeza... ¿Por qué será?


martes, 12 de enero de 2010

A mal tiempo...


Mi papá viene a buscarme al cole


Nuevo pasatiempo

Mamá ha encontrado otro pasatiempo al que dedicar los ratos nocturnos de sofá y tele. Como en Internet hay de todo, en Bit of whimsy dolls encontró y compró el patrón para hacer estas muñequitas (aunque ella tiene mucha imaginación, le falta por completo el sentido de la proporción, por lo que los diseños made in mamá salían «regu»).

La primera muñequita vive en Lyon, con la pequeña Maya. No nos dio tiempo ni de hacerle una foto. La segunda y tercera son nuestras para siempre porque somos nosotras (aunque, bueno, Elenita no tiene los ojos azules): «Lola y Elena, la rubia y la morena». Ni se te ocurra regalarlas, mami.




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