martes, 27 de octubre de 2009

Cuidado con el bebé



¡Pobrecita Elena! No quiero ni imaginarme lo mal que lo está pasando con los dientes... Y es que le están saliendo los cuatro incisivos del piso de arriba al mismo tiempo... La noche del sábado (sí, la mejor noche del año, esa en la que todos podemos dormir una hora más porque se retrasa el reloj) en esta casa no durmió nadie... Ni en las casas de arriba y abajo, suponemos. Elena gritaba como nunca, sin parar... Los vecinos acabaron dando golpes en la pared o en el techo o en el suelo... porque no sabemos qué vecinos eran... Mamá quiere enterarse para: 1. pedirles perdón por el escándalo y 2. preguntarles si ellos saben dónde tienen los bebés el botón de OFF.

Pues eso, que la mañana del domingo, después de la noche toledana, Elenita pensó: «después de lo que he sufrido, tendré que sacar partido de esto, ¿no?» y decidió estrenar sus dientes. Pues sin pensarlo dos veces, le pegó un mordisco a Chimo en el lomo con todas sus fuerzas. A Chimo le dolió, claro, y se revolvió para darle un remosquete pero, al ver que era Elena, paró en seco... Este perro es un santo.

1 comentario:

  1. hija, pues por mucho que haya chillado, yo no pediría perdón...es un niño lo que ha montado el escándalo, y no se puede remediar, otra cosa es que fuera una fiesta o algo así... me caen fatal dando golpes en la pared, porque yo he vivido el agobio de niño desesperado llorando, y lo que menos necesitas es que encima te den toques....
    He dicho!

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