jueves, 28 de mayo de 2009

«Punqueaños» feliz, tía «Lauva»

Hoy es el cumpleaños de nuestra tía Laura y desde aquí queremos desearle un día muy feliz lleno de «popiesas» y enviarle mil besos muy muy gordos. La foto es del día que la tía Laura cumplió tres añitos (los próximos que cumpliremos la prima Laia y yo). Dentro de treinta y pico años, ¿nos resultará tan raro como a mamá ver las fotos de ahora? Eh, ese vestido me suena...


Elenita

Me encantan estas fotos de Elenita. Está muy mayor ya, ¿verdad? Empieza a querer mis cosas y a perseguirme por toda la casa. Por ahora lo llevo bastante bien... pero que no tiente a la suerte.



Zangolotina

Mamá se lamenta mientras se pregunta dónde estará su niñita pequeña, su bebé hasta hace apenas dos días. No te preocupes, mamá. Estoy aquí mismo; esto es sólo una pose. A ratos me gusta hacerme la mayor pero en realidad sigo siendo «quequeñita».


Últimos coletazos marbelleros

Algunas fotos sueltas de las vacaciones.
¡Gracias, María!




Atardeceres

Qué suerte tenemos de que cada día acabe de una forma distinta. Estas dos fotos son de dos atardeceres de la misma semana. Parece mentira, ¿verdad? Nos encanta esa hora del día. El viento deja de soplar, la ría está como un plato, las gaviotas vuelan despacito... Fuera, reina la calma; dentro de casa, ya es otra historia.



miércoles, 27 de mayo de 2009

Dr. Jekyll and Mr. Hyde


De vuelta a casa

Menudo día el último día. El avión salía a las siete y pico de la tarde... menos mal. Los mayores se pasaron la mañana entera recogiendo mientras nosotras revoloteábamos por la casa... a veces molestando un poco. Por una parte, ya tenía ganitas de volver a «la casa mía». Para evitar episodios como los del viaje de ida (que ya os hemos contado), en cuanto llegamos al aeropuerto me subieron al carrito de las maletas. Me lo vendieron como algo divertidísimo, aunque yo sabía de qué iba la cosa en realidad... Uf, estaba demasiado cansada para hacer travesuras así que no me importó. A la hora de pasar el control de policía, nos dividimos entre las diversas filas, por si las moscas...





Por cierto, esta vez fue Elena la que lo pasó mal en el avión. No sabemos si fueron los oídos o qué pero el caso es que no paró de llorar, la pobre.

Día libre

Este día unos se fueron de excursión a Ronda y otros nos quedamos a ver si aprovechábamos unos rayitos más de sol. Seguía haciendo un viento terrible pero, tras elegir un rincón resguardado y colocar la sombrilla estratégicamente, conseguimos estar un rato en la playa sin que se nos llenara la boca de arena cada vez que hablábamos.




A última hora de la tarde la familia Pupe Pote nos fuimos a cenar a casa de Val y Luis. Menuda casita preciosa tienen, con esa terraza inmensa mirando al mar. Yo, como siempre que hay jamón, me puse tonta de jamón... Muy riquito todo, sí señor.


Tejeringos con chocolate

Desde luego no podía faltar el paseo por el casco antiguo de Marbella y la merienda(cena) en la Plaza de los Naranjos: tejeringos con chocolate. Los tejeringos no son churros ni son porras... Mmm, están mucho más ricos. Pues tran tranquilos nos comimos dos ruedas de tejeringos, muy a gustito, sentados a la fresca bajo un cielo llenito de golondrinas (para alegría de mamá, que las echa de menos en La Coruña).





martes, 26 de mayo de 2009

Más Marbella

Huy, todavía nos faltan un montón de cosas de las vacaciones por enseñaros pero ¿sabéis qué pasa? Que se nos acumula el material y nos aturullamos un poco... sobre todo mamá. Bueno, pues otro día completito de playa y paseo. Esta vez, el día de playa se convirtió en pocos minutos en un día ventoso de playa. Menudo viento se levantó; ni que estuviéramos en Tarifa.




Tanto viento hacía que tuvimos que poner fin a la jornada de sol un poco antes de lo previsto de manera que nos dio tiempo a ducharnos y prepararnos todos (y eso que éramos diez) y salir de paseo. Fuimos a Puerto Banús e hicimos el recorrido obligado viendo los barcos y después cenamos en un italiano al que papá ya iba de canijo. Por último, un heladote de chocolatote y a la camita. Tenéis razón, mamá no eligió el mejor día para ponerme un vestidito blanco... Además del heladote, cené «espaletis con bomate».



Elenita se pasó la noche buscando en la carta un plato que consistiera en un espagueti larguísimo que pudiera «sorber» desde ahí abajo. ;-)


Espabilose

Papá y mamá no pueden evitar establecer algunas comparaciones entre Elenita y yo. Este blog les sirve de mucha ayuda, puesto que en él hemos registrado casi todas mis «primeras veces». Echemos la vista atrás; ¡qué tiempos aquellos! En fin, ahora que Elena ya gatea, ha bastado con buscar la entrada en la que anunciábamos que yo ya empezaba a gatear. Sin el blog, seguro que no nos acordaríamos. ¿Será posible? La enana se me ha adelantado dos meses... ¡Qué tía! Dicen que los segundos hijos a veces están menos estimulados por sus padres (que deben atender también al primero) y que por eso no les queda otra que espabilar ellos solos. Así que tenemos en casa una «gateadora autodidacta». ¿Qué más aprenderá a hacer ella solita? ¿Diose la mocita? Entonces sí que me da algo.

7 de mayo de 2009: nivel beginner
(torpeza y titubeo)


18 de mayo de 2009: nivel advanced
(dirección y decisión)

24 de mayo de 2009: nivel proficiency
(con vestido y tirando besos)


viernes, 22 de mayo de 2009

Y después de la playita...

Nada como una buena horchata o un granizado riquito



Arena a puñados

Yo, si se descuidan, me como la playa entera. Mamá tuvo que tenerme en brazos casi todo el rato porque todo mi afán era gatear (porque, sí señores, ya gateo) fuera de la toalla y ponerme a comer lo primero que cayera en mis manos. Y en la playa, como es lógico, comer arena es lo más fácil del mundo. Eh, que es mi primera experiencia playera... ¿Para qué toda esa arena si no?

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